miércoles, abril 19, 2006

Bernabéu, Stamford Bridge y San Siro


La incierta aventura que se inició en el verano de 2003 en un club como el FC Barcelona que venía de 6 años de derrotas y, lo que es peor, de ridículo institucional y de ruina económica, sigue de manera imparablemente ascendente no se sabe hasta qué límite. La llegada de la junta de Joan Laporta (pese a que algunos ahora presenten libros y renieguen de todo incluso de una duradera presunta amistad) y los fichajes de Rijkaard y Ronaldinho han devuelto al club los títulos pero sobre todo la autoestima, el prestigio, el buen juego y la ilusión para sus aficionados.

El primer año, tras un lógico inicio titubeante, se termina con el subcampeonato liguero tras una segunda vuelta de récord, triunfo en el Bernabéu incluído.
La temporada pasada se gana el título antes de la última jornada tras afrontarla casi con 12 jugadores por terribles lesiones de rodilla y se cae pronto en Europa tras una gran eliminatoria con el Chelsea.
Finalmente, llegamos al actual curso. El título liguero está materialmente ganado en el mes de abril, también con muchas lesiones largas de hombres clave y en momentos cruciales como Xavi o Messi. El equipo se repone a todo, bate el récord de victorias consecutivas y parelelamente afronta la dureza de calendario con un buen recorrido en la Champions League. Se gana en el Bernabéu de manera espectacular, se liquida al demonio Chelsea venciendo también con autoridad en Stamford Bridge y ayer recorre un poco más de la mitad del camino hacia Paris con 0-1 ante el viejo enemigo íntimo Milan, con un rondo de fútbol en la segunda mitad.
Bernabéu, Londres, Milan...¿qué más se puede pedir? Como dijo Deco hace unas semanas, en primer lugar se debe valorar lo conseguido y lo difícil que es ganar dos Ligas consecutivas, 76 partidos de lucha. Europa es otra cosa. Se puede ganar a base de rachas, momentos de inspiración o contundencia (Liverpool, Arsenal, Villarreal u Oporto, buenos ejemplos), pero desde luego que ganar la copa orejuda supone el vértice de la pirámide como bien dice Martí Perarnau; para que un equipo sea recordado en la historia se necesitan tres cosas:

1ª.- Un sello propio y reconocible en el estilo de juego.
2ª.- Dominio rotundo en el campeonato nacional durante varias temporadas consecutivas.
3ª.- La coronación europea.

En el caso del Barça en 2003, era necesario también recuperar el crédito, en el sentido más amplio. Una vez cumplido ese objetivo, y llegados a este punto, el FCB debe unir estética y títulos esta temporada. Ya tiene las dos primeras premisas, ahora debe dejar su marca para la historia conquistando Europa.

2 comentarios:

Csai D. dijo...

Tu titular resume la grandeza de este equipo. Nada más que hablar...

Ahora sólo deseo que nos vaya bien el miércoles.

Saludos.

Xisco dijo...

Sí, falta la útlima premisa. Estuvo muy atinado Perarnau al hacer la definición de equipo legendario. Me gustan dos cosas que dices:
1. La importancia del título de liga, para mí el torneo más important, que es la base de un equipo legendario.
2. La importancia de dejar su marca en Europa. Ante lo que queda de Champions, de momento, 90 minutos, máxima concentración. Es un torneo especial que siempre se nos ha complicado.
Una puntualización: el Barça no venía de 6 años de derrotas sino de 5 temporadas en blanco. No hagamos la herida más grande.

 
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