
La aparición y publicación de un libro siempre debe tomarse como una buena noticia para todos, y más si es de temática futbolística y tiene un cierto interés.
Ahora bien, dicho esto sorprenden ciertas cosas y actitudes del
"Bienvenidos al Mundo Real", escrito por el ex-vicepresidente deportivo del FC Barcelona,
Sandro Rosell.En la campaña electoral de 2003 y en los meses posteriores ya como principales referentes de la directiva, la amistad entre
Jan Laporta y
Sandrusco Rosell (como se llamaban cariñosamente el uno al otro) parecía impenetrable. En el documental
FC Barcelona Confidencial aparecen numerosas imágenes en las que los guiños, carantoñas amistosas y gestos de complicidad abundan.
Por eso, ¿qué ha ocurrido para que dos amigos íntimos que triunfaron juntos como la alternativa más joven, sana y revitalizadora al
nuñismo hayan acabado sin hablarse y lanzándose veneno en los medios a la menor oportunidad? Desde luego que las cosas nunca son blancas o negras, y posicionarse de manera incuestionable a uno de los dos lados resulta arriesgado.
Sin embargo, insisto, hay detalles que sorprenden. Rosell es un personaje (o era) admirado por muchos barcelonistas. Tipo culto, inteligente, con facilidad para expresarse y para ganarse a los medios. ¿Por qué este interés en desacreditar casi todo lo que ayudó a conseguir? Resulta de muy mal gusto escucharle en emisoras de radio poco sensibles al barcelonismo reirse con los entrevistadores al comentar que el título del libro iba a ser Siempre ganan los malos pero que al final decidió cambiarlo...¿tan grave fue lo sucedido para hablar así de sus ex-compañeros de junta y de proyecto? Critica con dureza extrema a
Txiki Beguiristáin llamándole poco menos que novato inútil...¿como adquirir experiencia entonces? ¿Cuando el llegó a Nike lo sabía todo de su puesto de trabajo? ¿Es tan terrible que el mejor jugador y entrenador de la historia del club,
Johan Cruyff, ponga al servicio de la junta sus conocimientos y experiencia como asesor? En el Madrid sin ir más lejos
Di Stéfano es Presidente de Honor...
A mi personalmente Rosell me cae bien, pero empiezo a dudar muchas cosas. En el libro se jacta de haber colaborado en el engaño según él del fichaje de
Beckham...el acuerdo entre clubes, Man United y Barça apareció como noticia en la web oficial de los
red devils. Quien ahora escribe lo vio personalmente..¿dónde está el engaño entonces? Si él no participó, ¿por qué no denunció el presidencialismo de Laporta entonces?
En los últimos días le han preguntado si será candidato a las próximas elecciones, y siempre responde que
"no" pero también añade, de manera poco sutil y casi infantil en mi opinión,
"nunca digas nunca". Quizá ese es el problema, uno de los más antiguos y recurrentes del ser humano, la ambición por el poder. Quizá Sandro no tenía suficiente con una vicepresidencia.
No niego que Laporta sea presidencialista. Seguro que mucho menos que otros, pero no estoy dentro de la junta. Lo que sí sabemos por los medios es que en la construcción del actual FCB colaboraron todos: Rosell apostando por
Deco y
Ronaldinho,
Txiki y
Rijkaard con
Larsson, Giuly o Márquez y variando las posiciones en el campo de
Xavi, ejemplo, y
Laporta decidiendo que
Etoo iba a ser su apuesta y su delantero centro. Todos acertaron. El problema empieza cuando tras tres meses de lógicas dudas en el inicio de la temporada 2003/2004, Rosell y los suyos se cansan y pretenden colocarle a Ronaldinho una guardia pretoriana con la llegada de
Scolari y de algún otro jugador brasileño...si ahora Rosell lo niega cuando su trayectoria profesional es público que viene marcada por Nike y la seleccion canarinha, pues habrá que creerle...
También es una lástima que no explique en el libro su gran amistad con
Florentino Pérez y su familia, y cómo colaboró para llevar a
Figo al Real Madrid en el año 2000...
Si desea presentarse a las próximas elecciones perfecto, más pluralidad para el club y que los socios decidan. Pero lo que le recomendaría desde este humilde rincón de la web que no traicione ese barcelonismo del que siempre presume sirviendo en bandejas de plata kilos de carnaza a los de siempre, o quizá es que sus intereses profesionales siempre superan al color de una camiseta.