jueves, marzo 01, 2007

Nada ha cambiado, sólo la puntería

Lo ocurrido anoche en el estadio Ruiz de Lopera de Sevilla viene a confirmar el estado decadente en que continúa nuestro fútbol.

Es cierto que el comportamiento de los directivos de los clubes y de los dirigentes políticos en cuanto al deporte se refiere suele ser errático, forofo, amateur y complaciente con los violentos en la mayoría de las ocasiones, pero en mi opinión hay otros factores más decisivos.

En primer lugar, los verdaderos responsables de estos sucesos son en último término los vándalos que tiran objetos al campo, encienden bengalas o apedrean autobuses y ambulancias. En los últimos años, en todos, absolutamente todos los estadios de España caen objetos, la única diferencia respecto a lo ocurrido en Sevilla anoche es la puntería. Ayer Juande Ramos tuvo la mala suerte de ser alcanzado, en otras muchas ocasiones no. En España no se ponen medidas preventivas para nada, y los que dirigen los equipos suelen apoyar, de una manera u otra, a los mal llamados grupos ultras. ¿Por qué? Según ellos porque son los únicos que animan…está claro que nuestras aficiones globalmente no cantan como en los campos de Inglaterra…¿y qué? Es diferente, es otra cultura. Lo que no se puede hacer es hipotecar la seguridad de la gente subvencionando a individuos a quienes lo que menos importa es el fútbol y que muestran todo tipo de símbolos fascistas y anticonstitucionales sin ningún rubor.

En España se ríen los gritos racistas, se permite que turbas de aficionados destrocen coches de prensa y establecimientos comerciales imponiendo multas de ¡diez mil euros!, no se realizan verdaderos controles de seguridad en partidos llamados de alto riesgo..
Quien suscribe tuvo el dudoso placer de contemplar en directo la triste noche de Figo en el Camp Nou, ha vivido de cerca las violentas celebraciones de títulos en Barcelona o Madrid, se ha visto sorprendido al acceder la semana pasada al Camp Nou en el Barcelona-Liverpool, o en varios Barcelona-Real Madrid, o en partidos europeos en el Bernabéu sin ser ni cacheado ni revisado por las fuerzas de seguridad…¿por qué? ¿De dónde salen los objetos que se lanzan a los terrenos de juego?

El fútbol atrae a mucho indeseable, seguramente sea minoría el aficionado que va a un estadio con su hijo pequeño a fijarse en la táctica de su equipo o en si el extremo derecho hace los regates con la pierna izquierda. Pero el verdadero problema es social y educacional. Yo sigo sin comprender cómo alguien puede ir al fútbol predipuesto a lanzar un objeto a otro ser humano, árbitros y rivales incluídos. Un partido no es una obra de teatro ni una función de ópera, pero no puede ser el circo romano. ¿Tan enferma está nuestra sociedad para que ayer en Sevilla se apedree una ambulancia de la Cruz Roja, cuyo símbolo se respeta hasta en las guerras? Eso es ajeno al fútbol.

Publicado originalmente en Notas de Fútbol.
 
Copyright 2009 ADN Fútbol. Powered by Blogger Blogger Templates create by Deluxe Templates. WP by Masterplan