jueves, marzo 01, 2007

Rijkaard y el viejo 3-4-3

Pues no, el entrenador del FC Barcelona Frank Rijkaard no quiso que se viera el partido que todo el mundo esperaba. Buscaba el antídoto ante los 4-4-2 de los rivales, y se atrevió con una vieja receta. Una receta gestada allá por finales de los años 60 en Amsterdam y alrededores, y recuperada en Barcelona a finales de los 80: el viejo sistema 3-4-3.

Con este sistema sorprendió Johan Cruyff a media Europa cuando lo implantó en el FC Barcelona tras acceder a su banquillo en 1988. El resultado es de sobra conocido por todos, cuatro Ligas, una Copa de Europa y toda una marca de estilo. Louis Van Gaal lo usó rozando la perfección en su magnífico Ajax de los 90 y esporádicamente en su primera etapa azulgrana. Rijkaard no lo había hecho hasta hoy. Y sorprendió al rival.

Rijkaard fue muy criticado, y con razón seguramente, tras el partido del Liverpool. Pero hoy ha arriesgado y ha sorprendido al rival, al Zaragoza.
El 3-4-3 es un sistema que ayuda a ocupar mejor el centro del campo. Tienes un jugador por delante de la defensa que si es tapado por el rival puede dar salida al balón por los dos interiores que le flanquean. Este hecho también supone que esos dos centrocampistas disfrutan de más llegada al área rival (hoy marcaron Xavi e Iniesta), aprovechando los carriles, el del '8' y el del '10' que llamó Cruyff, los espacios que quedan entre los laterales y los centrales del adversario. Míticas actuaciones las que desarrollaron en esa posición durante años gente como Guillermo Amor o Eusebio Sacristán, casualmente hoy en el banquillo al lado de Rijkaard.
Así mismo, este juego reactiva a los extremos y al ataque por banda por el mismo motivo, se incrementan los espacios. Si además en tu equipo juega Messi, que encara, regatea, dispara y defiende sin parar en los noventa minutos, este efecto se multiplica.

Los jugadores del Barcelona interpretaron muy bien el cambio, y comenzaron el partido manejando el balón con los tres de atrás, Oleguer, Puyol y un imperial Thuram, y sin prisas se hicieron por completo con el control del juego ante la sorpresa de los jugadores del Real Zaragoza. Dos goles con llegada de los mediocampistas a los veinticinco minutos de partido y una gran primera parte global que prácticamente volteaba la eliminatoria. Había vuelto el uno contra uno, que hacía tiempo no se veía en el equipo (ahí Messi fundamental), y además el equipo no fue tan ingenuo como otras veces; este sistema obliga a todo el mundo a jugar a plena atención, cualquier fallo cuesta goles pero es que además lo ve todo el mundo. Y cuando tuvieron que hacer faltas tácticas las hicieron, como el Zaragoza en la ida.

En la segunda parte el equipo no controló el balón tanto como debía, se vió que Márquez puede enviar buenos balones largos pero que en el juego al pie sufre y que su contundencia defensiva está bajo mínimos, que Deco no consigue evitar perder tantos balones fáciles, encajó (de nuevo) un gol de cabeza a balón parado y sufrió en la parte final pese a que el Zaragoza jugaba con diez por expulsión de D`Alessandro.

La duda que nos queda ahora es: ¿sacará Rijkaard este sistema en Liverpool? Seguro que Rafa Benítez ha tomado buena nota.
Será difícil, y más aún que Rijkaard mantenga este sistema si no es para emergencias, pero ha sido un buen recuerdo ver de nuevo esa disposición táctica en un campo tras tantos años.

Publicado originalmente en Notas de Fútbol.

 
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