lunes, abril 09, 2007

¿Juego limpio?

La jugada ocurrida anoche en Villarreal, el gol del jugador atlético Fabiano Eller cuando Guille Franco se encontraba en el suelo lesionado, ha sorprendido y provocado cierta indignación.

La Liga española no es, en muchas ocasiones, un ejemplo de deportividad. Tenemos decenas de casos cada temporada. Partidos de noventa minutos en los que se disputan apenas cuarenta de juego real. Pérdidas de tiempo indiscriminadas consentidas por los árbitros y jaleadas por la afición correspondiente. Constantes piscinazos y simulaciones de faltas, jugadores a los que las cámaras de tv dejan en ridículo cuando se quejan de un golpe en la cara y han recibido un roce en el pecho.

Parones de los partidos por caídas de futbolistas que dos minutos más tarde están esprintando como si nada. Balones que se devuelven al contrario cuarenta metros más atrás que el lugar de donde se envió, menudo fair play.
Ahí empiezan los tópicos de que "el fútbol es para listos" o "lo único importante es ganar".
Si todos estos hechos están comúnmente aceptados en nuestro fútbol, y no provocan debates cada jornada, ¿por qué en Villarreal ha sentado tan mal?
Cierto que unos minutos antes ellos sí habían enviado un balón a la banda para atender a un jugador del Atlético. Sin embargo, el problema real no es ése. En primer lugar el árbitro debería ser el único con capacidad de decisión para detener el partido. Lamentablemente, el nivel de nuestos árbitros no da para esa precisión. Además, quién puede culparles cuando son engañados de manera constante.

En Inglaterra, todas estas marrullerias no ocurren. O al menos no tanto. Una de las razones para ello es la diferente cultura futbolista que tienen. Míkel Arteta o Luis García contaban tras sus primeras semanas en Liverpool cómo sus propios compañeros y afición les abroncaban si se dejaban caer sin motivo: "El jugador contrario es tu rival pero al mismo tiempo es tu compañero de profesión, y también tiene una familia".
Además, allí existe un verdadero Sindicato de futbolistas, que sanciona económicamente y, lo que es peor para un jugador, de manera pública, los comportamientos inadecuados y antideportivos. Esa es la verdadera solución.

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Publicado originalmente en Notas de Fútbol.

1 comentarios:

Kristian dijo...

Y que lo digas amigo, en Inglaterra se jugara distinto, pero el futbol sigue siendo futbol, y no hay teatro que valga, en eso nos marcan una goleada los ingleses. Un saludo!

 
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