jueves, octubre 11, 2007

La cantera globalizada

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Los seguidores del Arsenal inglés tienen motivos para estar contentos. Su equipo lidera la Premier, jugando bien al fútbol, y sus dos referencias más importantes, Wenger en el banquillo y el fabuloso Fábregas en el césped, decidieron este verano continuar en Londres.

Sin embargo, ¿puede esta felicidad ser completa si repasamos el listado de jugadores de la primera plantilla del Arsenal, y comprobamos que de los casi treinta futbolistas que la componen, sólo hay dos ingleses? Los afortunados son Theo Walcott y Justin Hoyte, buenos pero ni mucho menos titulares.

Llenaríamos el post de lugares comunes si argumentamos ahora que lo que quieren los seguidores es ganar, que por ejemplo en el caso de los gunners gente como Van Persie, Fábregas o Adebayor son idolatrados como lo fue en su día Henry y que todos ellos nacieron lejos de la City, o que en el globalizado siglo XXI no tienen casi razón de ser nacionalidades y fronteras...diríamos todo eso y estaríamos en lo cierto, pero, ¿dónde está el límite?

La llamada Ley Bosman revolucionó el deporte tal y como lo conocíamos, y gestionar una plantilla con los viejos cánones de la época de los dos o tres extranjeros máximo por equipo es muy difícil. Los jugadores nacionales son más caros para los clubes que si fichan fuera, y en las canteras se rastrean más países de otros continentes que las ciudades de alrededor.

Ayer se conoció que un juzgado de Barcelona obligará al Arsenal a pagar 3,2 millones de euros al FC Barcelona como compensación por el fichaje de Fran Mérida. Los clubes ingleses han descubierto las canteras españolas ante lo que parece ser una sequía de talento. No todas las semanas va a aparecer un Rooney, pero no es nacionalismo barato afirmar que la base sólida de un equipo casi siempre la van a integrar jugadores nacionales: Terry y Lampard en el Chelsea, Ferdinand, Neville y Scholes en Manchester, Maldini, Nesta, Gattuso y Pirlo en Milan, Raúl, Guti, Casillas y Ramos en Madrid...hasta en Liverpool, expertos también desde la llegada de Benítez en peinar el mercado y las divisiones inferiores, no podrían sobrevivir sin la presencia de Carragher y Gerrard. ¿Por qué ese empeño de buscar fuera, con el riesgo de gasto en comisiones de agentes ávidos por colocar futbolistas, muchas veces apenas niños?

En el Barça, todo esto se acentúa; el pasado domingo acabaron con ocho jugadores canteranos en el campo...¿este hecho satisface aún más a su afición o es indiferente?

Tanto a nivel económico (inflación en los mercados nacionales y topes salariales), como deportivo (identitario en los equipos, necesario para su supervivencia en las selecciones nacionales), quizá debe imponerse la fórmula defendida ya hace tiempo por algunos como Johan Cruyff: el 6+5. Seis jugadores mínimo seleccionables más cinco extranjeros, independientemente de comunitarios o no. Lo primero será ganar, y para algunos incluso jugar bien, pero un equipo es insostenible sin jugadores nacionales. En cuanto la pelotita deje de entrar verán como rápidamente se echa la vista atrás a los fichajes y se habla de desnaturalización del equipo y demás; el fútbol no debe ser adalid del nacionalismo, pero los clubes han de mantener una identidad forjada en muchos casos en más de cien años.

En El País | Jaque a la fuga de canteranos
En El País | "¡Son fichajes fraudulentos!"

Publicado originalmente en Notas de Fútbol
 
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