jueves, mayo 27, 2010

Florentino, el antónimo de la estabilidad



Tremendo contraste ayer entre la rueda de prensa de Florentino Pérez y la entrevista a Manuel Pellegrini en El Larguero. Comencemos por la primera.

"La estabilidad es ganar". Bajo mi modesta opinión, es precisamente todo lo contrario, sr. Pérez. Según la RAE, el término hace referencia a algo que se mantiene sin peligro de cambiar, que permanece en un lugar durante mucho tiempo, que mantiene el equilibrio. Apliquémoslo al fútbol.

Estabilidad es no cambiar cuando no llegan los triunfos. Estabilidad es mantener a un entrenador seis años sin títulos mientras crece la cantera (Alex Ferguson, criando a Scholes, Giggs, Beckham y los hermanos Neville en el Manchester United para arrasar con todos los títulos posibles después), estabilidad es permanecer diez años en un club con triunfos y sin ellos pero cambiando la filosofía de un equipo cuyo juego históricamente era tan aburrido que rozaba lo insoportable (Wenger en el Arsenal), estabilidad es el trabajo de Cruyff y Rijkaard en el FC Barcelona, estabilidad son los cinco años de Ancelotti en el Milan. Estabilidad es no despedir a un entrenador al que no le has dejado intervenir en la toma de decisiones deportivas y que te gana 96 puntos. Y por supuesto, estabilidad no es gastar una millonada en un entrenador entre cláusulas, finiquitos, sueldos y ayudantes (10 por cuatro temporadas, 16 millones de indemnización al Inter, 8 la cláusula abonada al Villarreal por Pellegrini y ahora el finiquito correspondiente).

Florentino no ha entendido ni aprendido nada. Reduce el fútbol a las matemáticas, a la inversión, a los ingresos. Y no funciona así. ¿Seríamos todos tan apasionados con este deporte si no nos aportara alegrías, sentimientos, nervios, por qué no tristezas? Ni rastro de la cacareada excelencia del verano pasado, ni del estilo, ni del buen fútbol, ni de Valdano & Pardeza, por descontado. Dijo que ha elegido a Mourinho "por lo mismo que todos ustedes", dirigiéndose a los periodistas...¿¿?? Habló de valores...¿cuáles? ¿Ganar es un valor, o es una consecuencia de muchas variables bien desarrolladas? Apenas veinte minutos de explicaciones de toda una temporada, aunque es de justicia decir que no fue demasiado exigido por las preguntas tras leer el comunicado oficial. Insisto, diecinueve minutos de comparecencia.

Ganar de cualquier manera, se acabaron los disimulos, al menos ahí es sincero, eso me parece bien. Pero yo, si fuera socio o aficionado de este grandísimo club, con 400 millones de presupuesto, estaría triste y decepcionado. Pediría más. Necesitaría más. Recurrir a las Copas de Europa de los años 50, ganada cada una con un entrenador distinto, es simplemente ridículo...por favor, han pasado sesenta años. La impresión que me he dejado, que es la misma que aprecié tras la célebre entrevista (o careo, mejor dicho, como leía en twitter ayer) en Deportes Cuatro, es que Florentino está mayor; lo digo con todo el respeto pero al mismo tiempo muy convencido, anclado en unas ideas que el tiempo está mostrando como inadecuadas (cero títulos en sus últimas cuatro temporadas como presidente). Un resultadismo tan brutal como el planteado no te deja margen, no hay término medio; si ganas, perfecto. Si no, qué hacemos...¿a casa? Es una huída hacia delante, para mí innecesaria: hay muchas maneras de ganar, y muchísimas de no ganar. No me quiero poner trascendente, pero Napoleón decía que "una derrota contada con todo lujo de detalles es indistinguible a una victoria". Alcanzar el éxito es relativamente fácil, lo difícil es merecerlo. Todos, absolutamente todos, los barcelonistas los primeros, quieren ganar. Pero creo que la mayoría comprende que no siempre es posible, que hay espacio para los rivales, en España y en Europa, que hay un balón al palo que lo cambia todo, como el de Higuaín ante el Lyon sin ir más lejos...¿entiende Florentino esto?

Dicho todo lo anterior, por supuesto él es el presidente y puede tomar las decisiones que considere más adecuadas. En el fondo, los socios del Real Madrid podrán decidir lo contrario si procede dentro de tres años.

Pellegrini en la SER (felicidades a De la Morena,por cierto). Un caballero. Ha tenido que vivir un infierno de nueve meses y no ha abierto la boca hasta que oficialmente le han despedido. Fue educado pero sincero. Reconoció que su mayor frustración fue "no haberme sentido más partícipe del proyecto, con otros volantes hubiéramos mejorado mucho en la parte estética de nuestro fútbol. Yo pedí que Sneijder y Robben se quedasen". Defendió a sus futbolistas, de los que dijo que le habían proporcionado autoridad con la unión del vestuario, y sobre todo apoyó a Kaká: "Hizo todo lo posible para recuperarse de su pubalgia". Incluso les eximió de la responsabilidad de la derrota en Alcorcón, asumiéndola por completo, cuando todos sabemos que es una derrota en el debe de una mala tarde de los jugadores. Sobre su relación con Florentino, fue meridianamente claro: "No conozco a Florentino como persona ni como presidente. Falta autoridad para el técnico, no hablábamos desde agosto y no es un buen modelo. Nunca me preguntó qué necesitaba para armar el equipo. Personalmente creo que Florentino se equivoca en el modelo". Y sobre Mourinho, dolido obviamente, "Yo no hubiera dicho que me iba a otro club después de un partido. Hay valores de ética que cumplir".

Muchas veces escucho incredulidad sobre el pábulo que se le da a la prensa deportiva, respecto a su influencia. Para bien o para mal, queramos o no, no se puede obviar. Aquello del cuarto poder...Pellegrini fue rotundo y se quejó amargamente del trato recibido por Marca, así de claro. Es el diario más leído de este país, por mucho que no pase por sus mejore tiempos. Igual que Guardiola y los jugadores del Barça este año y el anterior expresaron su hastío por las ridiculeces del "canguelo" y del "cagómetro", y por supuesto del inefable "villarato" de la otra acera mediática. O los interesados apoyos de los deportivos de Barcelona a según qué candidato en esta época electoral. Los diarios son por un lado influyentes, y por otro en muchas ocasiones le hacen el trabajo sucio a las directivas. No hay más que ver la portada de Marca de hoy jueves, ausente de crítica, acomodaticia, amable con el poderoso, injusta y demagógica con el débil, que siempre en estos casos es el entrenador.

Lo ocurrido ayer resulta paradigmático de lo que es y de lo que no debe ser un gran club de fútbol, escuchado de labios de sus protagonistas. Respeto la opción del resultadismo, no más faltaría. Pero para mí, el tiempo pondrá las decisiones de todo el mundo en su debido lugar. El tiempo y el recuerdo que deje su equipo en el césped, señor Pérez, no sólo los resultados.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Coincido en el 99% de lo argumentado. Y me gustaría remarcar "argumentado". Algo que se echó en falta en la rueda de prensa que dio el Sr. Florentino Pérez. También me gustaría añadir una cosa: la gran mayoría de madridistas quería a Pellegrini. No sólo por el fútbol que propone, sino por los valores que promulga y respeta, los cuales coinciden con los del Real Madrid. Y eso, los valores, son más importantes que todos los títulos del mundo. Es lo que confiere la identidad y proporciona el respeto hacia un club.

Anónimo dijo...

Buenas:

Florentino es un "millonetis"; no hay que esperar mucho de él: sólo le interesa el resultado, en todos los sentidos.

Mi respeto... no, mi admiración hacia Manuel Pellegrini. Ójala la mayoría de los profesionales fueran así.

Mi repulsa hacia el periódico Marca. Sólo es prensa deportiva; pero se superan cada día: no hay manera más repugnante y miserable de hacer periodismo que la propuesta por este diario, que apenas se diferencia de la prensa amarillista.

Buen blog.

Un saludo.

 
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