domingo, octubre 31, 2010

El Barça regresa al escaparate


En los cuatro primeros minutos del partido el FC Barcelona concentró todas sus virtudes, todas las características futbolísticas que le definen como equipo en una esencia irrefrenable hasta que obtuvo el gol. Sacó de centro, monopolizó el balón y se lanzó enfebrecido a recuperarlo a setenta metros de la portería de Valdés cuando lo perdió. La continuidad del juego era lineal incluso cuando un pase terminaba en pies de un jugador sevillista. Seguramente no volvió a crear peligro hasta el segundo gol en el 24', pero en la búsqueda ese tanto inicial, que también quiso sin éxito ante Hércules y Mallorca,  el equipo exhibió la demolición pública de un rival, más moral que incluso futbolística.

El Barça del triplete jugaba maravillosamente y además era muy contundente. Hoy jugó ese equipo, con los cambios de Villa por Eto'o y Pedro por Henry. La inclusión del canario, independientemente de sus rachas goleadoras, añade al engranaje azulgrana del medio campo una pieza más. Ya estaba el ancla posicional de Busquets, la sutileza y el conocimiento del juego de Xavi e Iniesta a las que se unen con cada vez más frecuencia los apoyos de Messi, descolgado para combinar y listo para arrancar hacia el gol. Pero Pedro colabora en todo. Defiende, abre huecos y ofrece desmarques, ayuda a que el ataque sea impredecible sobre todo posicionalmente. También participa como un centrocampista más cuando toca. Una inteligencia futbolística enorme, quien sabe si nativa de los campos de tercera división o si pulida por Guardiola. Mezca de ambas, quizá.

El actual Barça se explica en toda su amplitud en la manera en que ataca y juega el balón. Incluso para defender, como Guardiola reconocía en la rueda de prensa, argumentando que la presión adelantada es efectiva sólo cuando el equipo es corto y que ésto es a su vez consecuencia de asegurar los pases. Sólo Messi tiene licencia para conducir, por razones obvias. El resto continúa añadiendo brillo a un magnífico trabajo en cadena.

miércoles, octubre 20, 2010

AC Milan, el increíble equipo menguante


En 1986 Silvio Berlusconi ya había sido fundador de la logia secreta P-2 (Propaganda Due) y se ocupaba, con frenética efervescencia, en construir un imperio mediático que en pocos años le daría tanto rédito como para convertirse en primer ministro. Pero en Italia nada es tan sencillo de explicar como parece, y comprar un popular equipo de fútbol puede ser una buena idea para obtener prestigio y, sobre todo, protagonismo. Muchos multimillonarios árabes o estadounidenses se dan cuenta ahora; Berlusconi, las cosas como son, lo hizo hace veinticuatro años.

Por entonces, el AC Milan visitaba la serie B, a veces por méritos (deméritos) deportivos, a veces por escándalos como el Totonero. Berlusconi aportó dinero pero, sobre todo, la obligación de profesionalidad y una innegable audacia futbolística: en 1987 entregó la dirección deportiva del equipo a un semidesconocido entrenador que sorprendía al calcio con sus tácticas de pressing y fuera de juego agresivo en el Parma, llamado Arrigo Sacchi. Los inicios no fueron fáciles, eliminación en la Copa de la UEFA por el RCD Español de Javi Clemente o la pesadilla bajo la niebla de Belgrado incluídas, pero en esa primera temporada el equipo le ganaba el scudetto al Napoli de Maradona e iniciaba una tiránica dominación sobre todo en Europa, ganando el máximo título continental en 1989 y 1990 con un equipo irrepetible.

A partir de 1991 Fabio Capello aportó continuidad al trabajo de Sacchi. Quizá no innovó como su precedesor, pero la cosecha de títulos fue irreprochable, recuperando la hegemonía en Italia con las ligas del 92, 93, 94 y 96, y contribuyendo de manera ya definitiva a incluir al club en la élite europea con la Champions League de 1994. Aquel triunfo, por lo que supuso, el fin del orgulloso Barça de Johan Cruyff (y cómo, con aquel brutal 4-0 en Atenas), y la siguiente final, esta vez perdida ante el emergente Ajax de Van Gaal, culminaron diez años de impecable progresión y excelencia futbolística.

Uno de los mejores legados que dejó esta etapa a los siguientes ocupantes del vestuario milanista fue la metodología en el trabajo táctico y físico, concretándose en 2002 con la creación del Milan Lab. Jugadores como Maldini y Costacurta alargaron sus carreras hasta los límites de la edad y el club se mantuvo regularmente en la élite con Carlo Ancelotti en el banquillo. Ocho temporadas de Carletto, con incesantes rumores según avanzaban los años de "consejos", "recomendaciones", "opiniones" de Berlusconi (verbalizadas a través de Galliani o directamente por el propio Silvio) al respeto de la parcela deportiva: alineaciones, tácticas y, sobre todo, fichajes. Ancelotti se cansa en 2009 y se marcha al Chelsea. Leonardo le sustituye pero topa con las mismas rémoras. El virus está inoculado.

La metodología científica da paso a la intuición más populista. Jugadores en plena decadencia como Ronaldinho, Zambrotta o Nesta, veteranos con dignidad pero sin capacidad competitiva contínua como Seedorf, Pirlo o Gattuso, fichajes discutibles como Robinho e Ibrahimovic pasan a formar la columna vertebral del equipo. El Milan pierde sus referentes. Volvemos al principio del post, en el que hablábamos de que en Italia "no hay verdad", como escribía Leonardo Sciascia, citado por Enric González en su reciente Historias de Roma. En los cafés de Milan se discute sobre si los fichajes, si los mediáticos pero ya poco resolutivos actuales futbolistas del equipo sólo sirven como escaparate, como opio para pueblo pensando en las próximas elecciones a la República donde don Silvio aspira a la reelección. Quizá. Desde luego la imagen ofrecida ayer por el once de Allegri invitan a creérselo. La temporada pasada el Milan ganó 2-3 en el Bernábeu dando una imagen regular y una impresión inconsistente. Pato tuvo su noche y lo aprovecharon. Ayer fue aún peor. Una de las jugadas paradigmáticas del partido fue ese contragolpe mal terminado por Di María en el que cinco futbolistas del Madrid llegan al área ante la oposición de solo dos defensores rossoneri. Sacrilegio para cualquier equipo puntero, ya no digamos italiano e impensable si recordamos a unos caballeros llamados Franco Baresi y Paolo Maldini.

El programa Fiebre Maldini ofrecía el lunes imágenes de cómo se estructuraba este Milan ante el Chievo en el partido del fin de semana; los tres delanteros inmóviles en medio campo, Seedorf y Pirlo sólo ocupando posiciones (que no defendiéndolas), Gattuso corriendo mientras le dan los pulmones y los cuatro defensas solos ante el peligro. Imposible competir si el ritmo es medianamente elevado. Cada equipo histórico del fútbol europeo tiene un pasado aprovechable, más o menos cercano en el tiempo, y es lo mejor a lo que agarrarse cuando se pierde pujanza o no se adivina la siguiente decisión. El Milan lo tiene reciente. O lo recupera o continuará dejándose su bien ganado prestigio a paladas como anoche en Chamartín.

lunes, octubre 18, 2010

¿Quién gana los títulos?



Por supuesto, las victorias son mérito de todos los miembros de un club de fútbol. Desde el presidente hasta los fisioterapeutas. Pero, ¿en qué porcentaje, con qué cuota? Esta mañana, Joan Laporta y Joan Olivé han insistido en el calificativo de "impecable" para referirse a las cuentas de la última temporada de su gestión al tiempo que han justificado gran parte de los gastos excesivos en "representación" destacados por la auditoría preventiva encargada por la nueva Junta por los magníficos resultados deportivos obtenidos y los títulos ganados. Cambian cuentas muy dudosas por certezas en victorias antes de jugar los partidos.


En muchas ocasiones, y en el FC Barcelona muy a menudo, en el fútbol los focos se distraen y suben desde el césped hacia el palco. El período 2003-2010 ha resultado el más satisfactorio de la historia del club, tanto a nivel de crecimiento de ingresos, como futbolístico y de títulos: cuatro Ligas. dos Champions Leagues, el Mundial de clubes, entre otros. Pero la inmodestia de Laporta y los suyos resultan palpables. Su mandato tuvo aciertos, errores y casualidades, como en todos los equipos. Hablemos términos deportivos, como han defendido ellos como mayor logro.

En 2003 Laporta y su directiva (Sandro Rosell como vicepresidente deportivo) recién elegida fichan a Frank Rijkaard como entrenador, tras no ponerse de acuerdo, por diferentes motivos, con Guus Hiddink y Ronald Koeman. Buscan a Beckham para terminar fichando a Ronaldinho. No concretan las recomendaciones de Johan Cruyff de fichar a Albelda, Aimar y Ayala. El equipo no funciona hasta la segunda vuelta, coincidiendo con la llegada de Edgar Davids, el cambio de sistema de Rikaard al 4-3-3. Se dice que Rosell quiso despedir a Rijkaard y cambiarlo por Scolari. El equipo reacciona, gana el el Bernabéu y edifica lo que vendrá en los siguentes años.

En el período 2004-2006, guiado por el mejor momento en la carrera de Ronaldinho, el FCB gana dos Ligas y reina en París. Se acierta con fichajes como los de Eto'o y Deco, también Giuly, Belletti o Larsson, aunque se traen otros menos relevantes como Edmilson y Van Bommel. Davids no renueva pero el libreto está aprendido. Rijkaard sube al primer equipo y da minutos a Messi. Puyol y Valdés son indiscutibles. Oleguer y Márquez forman junto con el capitán un gran triángulo defensivo. Se duda de Xavi y no se apuesta por la titularidad de Iniesta.

Tras la victoria en París, el Decosistema. Ya sin Rosell en el club, ni Laporta, ni Txiki, ni Rijkaard, ni los jugadores de casa en el propio vestuario son capaces de evitar que el proyecto caiga en la molicie tras sólo dos temporadas. Eto'o en Vilafranca, Ronaldinho en el gimnasio. En la 2006-2007 aún se guardan las formas con disimulo, en la 2007-2008 se desprecia la Liga y se cae en Old Trafford sin honor. Zambrotta y Thuram fuera de órbita sin Moggi. Laporta se enfrenta a una moción de censura, el 60% de los votantes la apoyan pero no es suficiente para llegar a los dos tercios de votos necesarios según los estatutos del club.

En el inicio del verano de 2008, Marc Ingla, nuevo máximo responsable deportivo, y Beguiristáin se entrevistan con Mourinho. Deciden no aportar por el portugués y Pep Guardiola es el elegido para suceder a Rijkaard. La apuesta por la cantera y por el balón se radicalizan, en el buen sentido. Pedro y Busquets cambian el banquillo de la tercera división por la élite mundial. Piqué es repescado. Deco y Ronaldinho purgados, como después lo seria Eto'o. Messi recoge el '10' y se convierte en el mejor jugador del mundo. El resto, historia conocida por todos: ocho títulos y el mejor fútbol visto en años.

Si repasamos todo lo anterior, las culpas y méritos son repartidos. Si nos centramos en 2009, con los seis títulos, difícil y atrevido es otorgarle mérito a alguien más que a Guardiola, Vilanova y los futbolistas. Como casi siempre en la centenaria historia del club, los directivos han hecho todo lo posible por perturbar a los jugadores, como si éstos no fueran capaces de hacerlo ellos solitos. En realidad, para qué discutir, cuando alguien lo expresa de tal manera en que ni presidentes, ni directores generales ni entrenadores sirven para nada; el señor Ibrahimovic hoy entrevistado en El País: "En el Barça, cualquiera puede ser entrenador. Cualquiera puede entrenar a un equipo con esos 22 jugadores. Para mí, incluso, no sería difícil hacerlo. Dicen que han ganado seis títulos, pero ¿quién no lo haría con ese equipo?" Al final, los aplausos para quien más los merece:  los cocineros/as de la residencia de La Masía y los médicos de Messi.

sábado, octubre 16, 2010

El FCB aprovecha su oportunidad

Más de mil socios compromisarios presentes en la Asamblea (récord de asistencia) otorgando por una vez un poder de decisión real al teórico órgano de máxima representación del FC Barcelona. Un debate de opinión de buen nivel, carente de insultos y sectarismo, al respecto de si ejercer o no una acción social de responsabilidad contra la directiva anterior por sus inaceptables niveles de gasto reflejados en una auditoria. Un Presidente, Sandro Rosell, que aportó argumentos a favor (su opción) pero también en contra resaltando los matices de una decisión importante, que pidió a los socios reflexión antes de la votación y respeto al resultado al tiempo que se abstenía, una Junta Directiva con libertad de voto.

La Asamblea de socios compromisarios empujó hoy al FCB a entrar en la modernidad, realizando un ejercicio democrático en un mundo tan arcaico y de tanta regla no escrita como es el fútbol español. Un club que en el mejor momento deportivo de su historia es capaz de no entregarse a la complacencia del éxito, de no recrearse en el halago y de reconocer que, el que fue en su día (año 2003) presidente más votado de la centenaria historia del club, Joan Laporta, impulsor del exitoso actual equipo o del acuerdo con UNICEF, había sido incapaz de contenerse abusando financieramente de los recursos del club, demuestra encontrarse socialmente muy maduro y listo para afrontar las nuevas realidades que necesite afrontar. Lo más difícil en el fútbol es, en la cumbre, mirar hacia abajo y no perder la perspectiva. Saber que alcanzar el éxito es relativamente fácil, pero que merecerlo no lo es tanto. Adquirir conciencia de que los éxitos en el césped no suelen ser por casualidad, aquello que expresó bien Ferrán Soriano de que "la pelota no entra por azar".

Los términos "fractura", "división", "cainismo", ese entorno incendiario que siempre ha caracterizado al club y que históricamente ha amenazado con devorarlo, están al acecho y ya en boca de muchos. Quizá olvidamos que hace sólo dos años un 60% de la masa social azulgrana ya votó en contra de Laporta en la moción de censura, y lo hizo por el comportamiento del por entonces Presidente, por la inadecuada representación que realizaba el club, sin saber nada de los datos económicos revelados hoy. Meses más tarde Guardiola (elegido por Laporta, por supuesto ha de reconocerse) y los futbolistas cogieron la riendas del club y comenzó el coleccionismo de títulos, con la coronación en Roma y Abu Dhabi.

El FCB no es una asociación con ánimo de lucro. Como decía un socio, no se espera obtener reparto de dividendos. De ahí a consentir que un pequeño grupo de personas se apodere de las finanzas del club, además de manera absolutamente consciente desde el momento en que contratan una póliza que les cubra la retirada, media un abismo. Ahora mismo, en una decisión que la actual Junta deberá replantearse, no caben más socios en el FCB. La buena noticia es que hoy, los que son y los que representaron como compromisarios al resto, tanto los que votaron una cosa como la otra, fueron muy dignos merecedores de tal condición.

jueves, octubre 14, 2010

Rosell se queda con las llaves


El padre de Sandro Rosell, Jaume Rosell, fue gerente del FC Barcelona durante dos temporadas en la etapa de Agustí Montal como presidente. Como sabemos, Sandro fue directivo con Laporta en el período 2003-2005 y es el actual y más votado de la historia rector principal del club. El actual vicepresidente del Área Social, Jordi Cardoner, es nieto del insigne Nicolau Casaus, verdadero representante del barcelonismo durante décadas. Es el socio nº 6623 y era descrito en la campaña electoral como 'Especialista en gestión empresarial y en el entramado social y asociativo del FC Barcelona'.

Bien, pues semejante currículum afectivo por la causa barcelonista no parece haberles servido lo más mínimo. En una decisión sin precedentes y torpemente justificada, la nueva Directiva ha decidido limitar la adquisición de la condición de socio del club al parentesco directo con un miembro ya existente o a ser ex-socio (aparte de los menoresde catorce años). Cardoner habló en la rueda de prensa de "vinculación con la tierra", "socios que entran y salen", "histórico miedo catalán al ridículo" y se congratuló de que el 'Gran Repte', campaña puesta en marcha en 2003 para la captación de socios, "afortunadamente" no había cumplido su objetivo de alcanzar el millón de nuevos asociados. Curiosamente, ninguna de estas frases aparece citada en la noticia difundida por los medios oficiales del club, como la página web.

Sin embargo, durante los primeros días de julio, recien tomada la posesión de la nueva Junta, publicaban que el número de socios había aumentado un 6% y que la cifra "consolidaba al Barça como el club con el mayor número de socio del mundo". No parecía un problema. Como tampoco cuando, sólo hace unos días, el vicepresidente Cardoner calificaba en Sport a las Penyes del club como "un pub inglés, si no te atreves no entras. Que nadie tenga miedo porque vamos a luchar para que lsean más abiertas", al tiempo que se felicitaba por el barcelonismo de fuera de Catalunya con esta declaración de intenciones: "Cuantos más barcelonistas haya en el resto del estado Español, más fácil será que se entienda el hecho diferencial catalán. Muchos están en tierra hostil y son los primeros que buscan argumentos para defender Catalunya y a los catalanes. No permiten que nos falten al respeto".

Sorprendente. La modificación del sistema de acceso a la pertenencia del club estaba en el programa electoral de Rosell y compañia, hoy Cardoner lo definía como "una promesa". Bien, repasando dicho programa, comprobamos que se hablaba de un "crecimiento sostenible" de la masa social y se explicaba así:  "Si queremos que los socios puedan recibir más y mejores servicios tenemos que regular la entrada de nuevos socios con el empeño de que el crecimiento no sea sólo cuantitativo sino también cualitativo en servicios, atenciones y contraprestaciones. Algunas de las acciones concretas que pretendemos poner en marcha de manera inmediata hacen referencia a que los socios sin asiento puedan acceder de forma prioritaria a más entradas y más descuentos, y que las listas de espera para poder optar a los abonos sean accesibles y abiertas a todos los socios". Honestamente, resulta ambiguo si lo comparamos con un cierre fulminante de las nuevas altas, sin previo aviso y sin respuesta, en la rueda de prensa, a la pregunta "¿Cuál es el número exacto de socios del club, a día de hoy"?

Hoy, muchos de los barcelonistas de todo el mundo, leídos y conocedores de la gestación y de la historia del club, de su carácter catalanista y comprometido con las libertades civiles en tiempos difíciles, orgullosos de tal condición pero al mismo tiempo conocedores de su vocación plural e internacional, están avergonzados. Su presidente, aquel que repetía "No os fallaré", ha dado un portazo y se permite decidir quién merece ser socio del club y quién no. El próximo sábado, en la Asamblea, escucharemos de nuevo el tópico de los dueños del club...

miércoles, octubre 13, 2010

Síntomas del virus Fifa para la jornada 7


Terminada la doble jornada internacional (europea y para Brasil, simple para Argentina), así llegarán los titulares de Real Madrid y FC Barcelona a la jornada liguera del próximo sábado (Barça vs Valencia a las 20.00 horas, el equipo blanco en Málaga a las 22 horas).

Real Madrid

Casillas (180' jugados, los dos partidos completos), Ramos (180), Pepe (180), Carvalho (180), Marcelo (0, no convocado), Khedira (180), Xabi Alonso (90', no jugó el España vs Lituania por un proceso febril), Özil (168), Di María (sólo 7' en el Japón vs Argentina), Cristiano Ronaldo (180') e Higuaín (57').

Mahamadou Diarra también tuvo compromiso con Mali y Benzemá disputó 150' en dos partidos titular con Francia. Canales convocado con la doble cita de la sub 21, sólo participó en la ida España vs Croacia en Salamanca.

Consecuencias (aparte del desgaste normal y los viajes): molestias en tobillo de Sergio Ramos.


FC Barcelona

Valdés (0), Alves (180), Piqué (180), Puyol (180), Abidal (0, no convocado), Busquets (179), Xavi (0, no convocado por lesión), Iniesta (180), Pedro (0, no convocado por lesión), Villa (166), Messi (90).

Bojan acumula 140' con la sub 21, Thiago titular ambos partidos también, Milito y Mascherano jugaron los 90' del Japón vs Argentina, Adriano 45' en el Ucrania vs Brasil, sin el "alta médica oficial" de los servicios sanitarios del club.

Consecuencias (aparte del desgaste normal y los viajes): Milito tuvo que retirarse con molestias en los isquiotibiales tras el último entrenamiento. Villa molestias en el tendón rotuliano, duda para el partido, más pruebas esta tarde. Xavi, obligado a parar tras la ausencia de pretemporada por molestias serias en los tendones de Aquiles recibe recomendación del doctor Cugat de esperar para volver, duda también para el partido. Pedro descartado.

Revisados los datos, ¿llegará el momento, en forma de titularidad, de Albiol, Granero, Pedro León en un bando, Maxwell, Keita en el otro? Importante destacar que, aparte de las jornadas de Liga, los próximos cuatro martes/miércoles también se jugarán partidos, dos de Champions League, dos de la Copa del Rey.

El rendimiento de ambos equipos indiscutiblemente disminuye tras los parones de selecciones, combinación de fatiga física y mental. En esta ocasión, los tropiezos ante Mallorca y Hércules y la entidad del rival no le permiten al Barça respiro. El Madrid, por su parte, no fue capaz de ganar en Málaga en la última jornada de la pasada temporada, cuando aún aspiraba al título. Mourinho y Guardiola concedieron el fin de semana libre a los pocos jugadores que les quedaron disponibles. Ahora toca realizar equilibrismos para confeccionar las alineaciones y, con perdón, rezar para que no lleguen las lesiones musculares...en más número aún. Las cifras referidas en este post, en los jugadores que forman la base de ambos equipos, no invitan al optimismo.

Foto: Chema Rey / Marca

lunes, octubre 04, 2010

¿Un Barça dogmático del estilo?



Mal resultado. En casa y siendo reincidentes tras la derrota ante el Hércules. Previo a dos semanas sin fútbol doméstico por la nueva entrega del virus FIFA. Entorno deprimido y en combustión a partes iguales. Entre todas las excusas, justificaciones, motivos o percepciones, una me ha resultado particularmente interesante, y que resumo en "El Barça no sabe jugar de otra manera". Martí Perarnau lo explica mucho mejor que yo en su blog y en El Periódico de Cataluña de hoy.


Sin retroceder a 1988 y a la llegada de Cruyff al banquillo azulgrana, el actual Barcelona, élite absoluta del fútbol mundial durante las dos últimas temporadas, tanto en juego como en resultados, navega a lomos de una cohesión absoluta de ideas de puertas del vestuario hacia dentro. Podemos hablar hasta el próximo amanecer Rosell, Laporta, Zubizarreta o del sexo de los ángeles. Pero, si se está atento y se escucha a los jugadores barcelonistas, se advierte a la primera que usan el mismo lenguaje que su entrenador. Xavi, durante toda la temporada pasada. Piqué ayer tras el partido, sin ir más lejos, cabreado consigo mismo por no acertar en dos o tres jugadas claras de gol de las que dispuso y compartiendo lo que Guardiola había declarado en la rueda de prensa: "Teníamos que haber ganado y no lo hicimos, no hay excusas". Puyol, con un lenguaje menos suelto pero con la misma fe. Messi, sutilmente mostrando en el campo que el egoísmo de Ibrahimovic no ayudaba. De Iniesta ni hablamos, sigue viendo a Pep como el ídolo de póster en la habitación de un niño: "Si queréis más títulos, que el míster siga más años", gritó en la celebración de la última Liga antes de entregarse a la cerveza y a la exaltación de Fuentealbilla.

Hoy ya se pueden leer comparaciones de la actual apuesta por la cantera con aquel equipo con el que Cruyff fracasó: Escaich, Sánchez Jara, José Mari, Eskurza, Korneiev. No llegaron para ser titulares y Núñez había cerrado el grifo. En el fondo de ese debate, otra aseveración: "El error de Guardiola es que cree que cualquiera puede jugar, y la plantilla es demasiado corta". Thiago y Nolito ayer participaron muchísimo en los minutos de los que disfrutaron, cuando Messi e Iniesta, imperiales en la primera parte, se quedaron sin aire y sin ideas perplejos por no haber sentenciado antes el resultado. ¿Quién puede aventurar que Thiago en dos-tres años no puede explotar en un centrocampista total? Más bien todo lo contrario, como ocurrió con los casos de Sergio Busquets y de Pedro: no hace tanto que eran suplentes en tercera división, dos años.

¿Qué tal encajaría Xabi Alonso como mediocentro de este Barça viendo su exhibición anoche en el Bernabéu? A las mil maravillas. Mascherano ayer dio un recital defensivo cortando jugadas, mejorará en el pase. Touré Yayá ha regresado en el City a su posición original en su carrera casi como mediapunta y en Barcelona nadie discutía su categoría como mediocentro e incluso central.

El fútbol maneja plazos y discusiones inconcebibles, eso sí, siempre originadas en el resultado. Si ayer dos o tres jugadas del FCB acaban en gol hoy la comidilla sería otra, sin duda. Dentro del debate de los goles encajados a balón parado, Guardiola pidió la semana pasada un plazo de 19 ó 20 partidos para evaluar si estaban recibiendo más que el año pasado (seis contra cuatro, escribo de memoria). La primera vuelta para reflexionar y juzgar, qué menos. Las reflexiones tras cada partido son lógicas, obligadas, a todos nos encantan. Pero necesitan perspectiva, tanto hacia el pasado más cercano como hacia el futuro inmediato de la temporada. Lo que sí es preocupante para el equipo es la imagen deslavaza, agónica, desesperada de los últimos minutos. Hacía mucho tiempo que el Barça no terminaba un partido tan roto, sin llegar a los balones divididos, fundido físicamente como reconoció incluso Laudrup en rueda de prensa. Ansiedad o intolerancia a la frustración de un mal resultado.

El Barcelona, con su entrenador y jugadores más representativos como estandartes, son dogmáticos en su forma de jugar. Por supuesto que existen otras maneras de hacerlo, respetables al máximo. Pero Iniesta no es Essien, Villa no es Drogba, Messi no es Cristiano ni Piqué juega como Vidic. Creen en ella a ciegas, persistirán. ¿Cómo no iban a hacerlo con todo lo ganado y disfrutado? Por eso mismo, deben estar mejor preparados (sobre todo mentalmente) para partidos como los de este inicio de temporada, para rivales que viven colgados del larguero, que regalen la pelota o que aprovechen sus saques de esquina. Deben prestar atención en la definición y no recrearse. Mentalizarse de que todos los días el rival es el Rubin Kazan igual no es mala idea. Y si hay que ser intransigente, incluso fanático, que sea con la belleza de un estilo. Tiempo habrá de dudar y cambiar cuando Xavi, Messi o Iniestra sean venerables ancianitos en el palco como los genios del Barça de les Cinc Copes y se les homenajee dentro de cincuenta años por todo los que aportaron a una época histórica del club y del fútbol en general.

John Carlin en El País - 'Mourinho contra el catolicismo culé'
 
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