lunes, abril 25, 2011

Guardiola y el partido Demócrata


En la política estadounidense, dos grandes partidos aglutinan desde hace décadas votos, cargos electos y posiciones de poder en el ámbito financiero: el Republicano y el Demócrata. Por las peculiaridades y complejidad del sistema electorial norteamericano, suele suceder que cuando uno de los partidos ocupa la Casa Blanca, el otro posee mayoría en el Congreso y/o en el Senado. Un equilibrio de fuerzas que a veces dificulta la gobernabilidad del país pero que al tiempo incide en la pluralidad política de la que presumen.

Sin embargo, y sin entrar en los detalles ideológicos ni mucho menos en los programáticos de ambos, hay algo fundamental que los separa. Los republicanos van con lo suyo hasta el final; respaldados por una masa social fiel y unos medios informativos dóciles y siempre dispuestos, no tienen rubor ni remordimientos, ni problema en (des)calificar las leyes o a quienes las sancionan si son del partido rival. Los demócratas, por contra, en muchas ocasiones están empeñados en realzar y fomentar el bipartidismo, en recordar al mundo los valores de su idealizada democracia. Proponer distinto pero quedar bien. Conciliar las decisiones y sobre todo la manera de exponerlas. Respetar la diferencia y no presumir en demasía de las virtudes y valores propios.

A Guardiola se le pide en ocasiones un comportamiento similar. El actual entrenador azulgrana nunca fue un ejemplo en el césped como jugador; si no me equivoco aún hoy es el futbolista más expulsado de la historia del club, la mayoría de las veces...sí, por protestar. Su relación con los árbitros era de mucha conversación, y como a cualquiera le puede suceder, a veces una charla desemboca en bronca y discusión. Lógicamente, no es lo mismo estar en el césped protegido por la ausencia de micrófonos en los 90' que ser el entrenador, ofrecer cuatro ruedas de prensa semanales y, por motivos que no vienen al caso, tener que ejercer de portavoz autorizado del club.

Cuando Guardiola no ha hablado de los árbitros o no ha entrado en el juego de provocaciones propuesto desde la otra orilla, su comportamiento ha sido calificado de farsante, impostado e hipócrita, pero no llevado a primera plana. Nueve meses. El día en que responde un par de preguntas al respecto, tres portadas. Guardiola tiene la sangre caliente pero es raro que diga algo sin intención. Personalmente no me gustó escucharle hablar sobre un fuera de juego como el de Pedro que lo era y ya está (ya solo nos falta criticar a los jueces de línea cuando aciertan), o especular con una designación arbitral que hoy (el alemán Wolfgang Stark es el elegido) le ha dejado en mal lugar. Pero más preocupante me parece el pensar que los entrenadores condicionan estas decisiones, que la nacionalidad de un árbitro importa o que si Pepe y Arbeloa no fueron expulsados en la final de Copa fue por Mourinho y su teoría del 10. En baloncesto son frecuentes los intentos de presionar a los árbitros desde la sala de prensa en medio de una serie de playoffs; pasa en Europa y en la NBA, pero no tiene nada que ver la capacidad de intervencionismo arbitral de ambos deportes. En el basket hay muchas situaciones que se conocen a priori y que resulta casi imposible emular en el fútbol. El verdadero empeño arbitral debería ser impedir la violencia, porque los errores sucederán, es inevitable.

En el libro '¡El fútbol es así! (Soccernomics)', de Simon Kuper y Stefan Szymanski, se realizan muchas disgresiones sobre lugares comunes en el fútbol. Algunas para mi gusto cogidas con pinzas, pero otras muy interesantes; de estas últimas, en especial la influencia de los errores arbitrales en la variación estadísitica de los resultados de partidos en Inglaterra durante cinco temporadas completas: mínima, nunca superior al +- 3%. Arséne Wenger, al finalizar el curso 2007/2008 dijo "Todos los partidos importantes que he visto este año se han decidido en función de si era fuera de juego o no, de si era o no era penalty". Decepcionante justificación.

Las diferencias entre Real Madrid y FC Barcelona, entre Mourinho y Guardiola no están en el trato o manera de expresarse respecto a los árbitros. También las hay, por supuesto, pero no suponen lo más relevante en el  torbellino que nos absorbe desde hace dos semanas. El reduccionista y equidistante debate de "¿Por qué elegir cuándo los dos son magníficos entrenadores?" implicaría no profundizar en las diferencias que los separan. El Madrid presume con orgullo de su merecido regreso al desfile de los títulos agarrado a la personalidad de su entrenador, mientras que el Barça confía en que la sublimación de su estilo propio pero con el esfuerzo como punto de partida le permita superar la semifinal europea y complementar el cercano título de Liga. Pretender por un partido de que ya no quedan ideas futbolísticas, solo pragmatismo y resultados desvirtuados por los árbitros, empobrece el debate y aleja de la realidad. Es positivo exhibir la diferencia, cuanta más información mejor para una correcta toma de decisiones y de filias. Un canterano de La Fábrica madridista, Borja Valero, lo expresaba de esta manera hace unos días: "Últimamente parece que está de moda el juego defensivo y no tener la pelota, algo que respeto, pero que no comparto"

'Brillante renuncia de la pelota', por Santiago Solari en El País
'El fútbol es de los futbolistas', por José Joaquín Brotons en Yahoo Eurosport

2 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Buen artículo. Una sola matización:
Guardiola no especuló con lo del árbitro portugués. Respondió -con mala baba, eso sí- a una pregunta sobre eso de Lu Martín.
Saludos.

Rafa dijo...

Hola Daniel. Como siempre genial artículo.
Una pequeña matización. Creo que se ha sacado de madre lo de Guardiola con el asistente. Pienso que se refería a que la diferencia del partido estuvo más en que si Pedro está 5 cm. más atrás habría cambiado todo, no tanto a que el asistente acertara o no.
De todas formas, aunque lo entiendo, tampoco me gusta ver esas declaraciones Pep. Y de ahí a decir que cambia de actitud... Muy buen ejemplo lo de las portadas.
Un saludo,
Rafa

 
Copyright 2009 ADN Fútbol. Powered by Blogger Blogger Templates create by Deluxe Templates. WP by Masterplan